Los caminos del deseo

Camino del deseo

Los seres vivos somos unos cabezotas, y además bastante inteligentes. ¿Habéis probado alguna vez de darle la vuelta a una planta de interior? Al cabo de unos días (incluso unas horas para algunas), la planta habrá cambiado su inclinación de nuevo hacia la luz. Siempre, incansablemente. Por más vueltas que le des, no se da por vencida.

Esta misma cabezonería es la que da origen a los caminos del deseo, también llamados caminos sociales o caminos de elefante. Aparecen en el césped, en la nieve, en la maleza de los bosques, a causa del paso repetido de animales (incluyendo humanos). Bichos testarudos que han decidido que quieren pasar por ahí, aunque esté “prohibido”. Sigue leyendo

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