Caminos neuronales

Tejido

Como decía en la entrada sobre los caminos del deseo, los seres humanos somos unos testarudos. Lo que no decía es que, en realidad, no podemos evitarlo: estamos programados para serlo. O dicho de forma más correcta: Ser testarudos nos resulta mucho más fácil y menos cansado que intentar no serlo.

¿Y eso por qué?, os preguntaréis.

Os presento a nuestros amigos los caminos neuronales, que nos hacen la vida más fácil y más difícil a la vez. Sigue leyendo

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Los caminos del deseo

Camino del deseo

Los seres vivos somos unos cabezotas, y además bastante inteligentes. ¿Habéis probado alguna vez de darle la vuelta a una planta de interior? Al cabo de unos días (incluso unas horas para algunas), la planta habrá cambiado su inclinación de nuevo hacia la luz. Siempre, incansablemente. Por más vueltas que le des, no se da por vencida.

Esta misma cabezonería es la que da origen a los caminos del deseo, también llamados caminos sociales o caminos de elefante. Aparecen en el césped, en la nieve, en la maleza de los bosques, a causa del paso repetido de animales (incluyendo humanos). Bichos testarudos que han decidido que quieren pasar por ahí, aunque esté “prohibido”. Sigue leyendo