Nueva sección: Arquetipos

John Tenniel [Dominio público], via Wikimedia Commons

Queda oficialmente inaugurada una nueva categoría en el blog: Los arquetipos.

A juzgar por mi propia experiencia y por los comentarios que recibo en los talleres, los arquetipos nos regalan un material rico, profundo e infinito para crear y re-crear personajes completos y complejos, capaces de soportar el peso de una historia sobre sus hombros.

Así que a partir de ahora, y de vez en cuando, os presentaré algunos de mis arquetipos favoritos. Sigue leyendo

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Ser tu propio carcelero: La teoría del Panóptico

Watching You. Foto: Peter Griffin.

Ciertos acontecimientos recientes me han hecho pensar en cómo la sociedad moderna adopta formas sutiles de control social. Formas que no necesitan leyes estrictas ni grandes despliegues de fuerza, prácticamente no necesitan ningún tipo de vigilancia. Se basan, simplemente, en dar unas pautas de comportamiento, y luego dejar que nosotros mismos nos auto-regulemos. Sigue leyendo

Caminos neuronales

Tejido

Como decía en la entrada sobre los caminos del deseo, los seres humanos somos unos testarudos. Lo que no decía es que, en realidad, no podemos evitarlo: estamos programados para serlo. O dicho de forma más correcta: Ser testarudos nos resulta mucho más fácil y menos cansado que intentar no serlo.

¿Y eso por qué?, os preguntaréis.

Os presento a nuestros amigos los caminos neuronales, que nos hacen la vida más fácil y más difícil a la vez. Sigue leyendo

La plaga humana

La plaga humana

Plaga
Del lat. plaga ‘golpe’, ‘herida’.
1. f. Aparición masiva y repentina de seres vivos de la misma especie que causan graves daños a poblaciones animales o vegetales.

En 1962, el etólogo John B. Calhoun presentó los resultados de una serie de experimentos que había hecho con ratones. Su intención fue estudiar los efectos de la superpoblación y buscar soluciones viables.

Este señor se dedicó a crear “universos” (así los llamaba él) donde los ratones tenían todas sus necesidades básicas cubiertas en todo momento: comida, agua, espacio para nidificar,… Un paraíso roedor, vaya. La única limitación era el espacio. Sigue leyendo

La parálisis del sueño

Imagen de Gellinger

Estás en la cama. Suena el despertador y lo odias. Estás cansada y quieres dormir más. Pero es martes y hay que ganarse el pan, así que te mentalizas y recorres las conexiones neuronales que requiere eso de levantarse. Sin embargo, tu cuerpo no se mueve. Tu cerebro está dando las órdenes, pero nadie le hace caso.  Así que te quedas ahí, más despierto que nunca, usando todo tu poder mental y todas tus fuerzas para hacer algo: Mover un dedo, hacer un sonido, lo que sea,… Pero nada. Eres un muñeco de trapo, aunque por dentro tus músculos estén intentando moverse todos a la vez. Entras en pánico, intentas gritar, te falta el aire y notas una presión en el pecho. Por fuera, en cambio, sigues siendo la viva imagen de la placidez.

¿Da miedito, verdad?

Pues resulta que esta escena tan horripilante nos puede pasar a cualquiera de nosotros, cualquier día de estos. Se llama parálisis del sueño, y a pesar de lo terrible y excepcional que parece, es algo bastante común. Sigue leyendo

Los caminos del deseo

Camino del deseo

Los seres vivos somos unos cabezotas, y además bastante inteligentes. ¿Habéis probado alguna vez de darle la vuelta a una planta de interior? Al cabo de unos días (incluso unas horas para algunas), la planta habrá cambiado su inclinación de nuevo hacia la luz. Siempre, incansablemente. Por más vueltas que le des, no se da por vencida.

Esta misma cabezonería es la que da origen a los caminos del deseo, también llamados caminos sociales o caminos de elefante. Aparecen en el césped, en la nieve, en la maleza de los bosques, a causa del paso repetido de animales (incluyendo humanos). Bichos testarudos que han decidido que quieren pasar por ahí, aunque esté “prohibido”. Sigue leyendo