Nueva sección: Arquetipos

Queda oficialmente inaugurada una nueva categoría en el blog: Los arquetipos.

A juzgar por mi propia experiencia y por los comentarios que recibo en los talleres, los arquetipos nos regalan un material rico, profundo e infinito para crear y re-crear personajes completos y complejos, capaces de soportar el peso de una historia sobre sus hombros.

Así que a partir de ahora, y de vez en cuando, os presentaré algunos de mis arquetipos favoritos.

John Bauer [Dominio público], via Wikimedia Commons
John Bauer [Dominio público], via Wikimedia Commons

¿Y qué es un arquetipo?

La RAE lo define de la siguiente forma:

Arquetipo

Del lat. archety̆pum, y este del gr. ἀρχέτυπον archétypon, infl. en su acentuación por el fr. archétype.
(…)
3. m. Psicol. Representación que se considera modelo de cualquier manifestación de la realidad.
4. m. Psicol. Imágenes o esquemas congénitos con valor simbólico que forman parte del inconsciente colectivo.
5. m. Rel. Tipo soberano y eterno que sirve de ejemplar y modelo al entendimiento y a la voluntad humanas.
– “Arquetipo” (definición). Real Academia Española.

Si se me permite una definición un poco más personal, un arquetipo es un personaje que representa ciertas cualidades básicas del comportamiento y el carácter humano, y que forma parte del imaginario común de un colectivo.

Pongamos por ejemplo a los dragones, que ya sabéis que me gustan mucho. Podemos decir que representa por lo menos dos arquetipos distintos: En la cultura oriental, el dragón simboliza el poder, la sabiduría, la bondad y la buena suerte.

En occidente, por el contrario, el dragón representa la maldad, la codicia, y todo aquello que es dañino. Al dragón hay que matarlo antes de que te mate. No se puede confiar en que cambie con el tiempo. Un dragón no aprende a ser bueno, honesto y generoso. Un dragón es feliz custodiando su tesoro y comiéndose todas las doncellas vírgenes del reino.

(Nota para puntillosos: Soy consciente de que esta definición contradice mi propia entrada sobre dragones. He aquí la magia de la ficción, queridos: Un dragón puede, a veces, NO representar el arquetipo del dragón, sino cualquier otro. Incluso puede no representar nada en concreto. Parte de la gracia de conocer los arquetipos es poder jugar con ellos. ¿No os parece, por ejemplo, que la Dragona de Shrek es la menos dragonil de las criaturas?)

¿De dónde salen los arquetipos?

Los arquetipos pueden sacarse de muchísimas fuentes, todas rebosantes de personajes llenos de luces y sombras. Podéis empezar, por ejemplo, investigando los siguientes campos:

Arquetipos Jungianos

 

Carl Gustav Jung. Autor desconocido. Foto compartida por Adrian Michael (Ortsmuseum Zollikon) [Public domain], via Wikimedia Commons
Carl Gustav Jung. Autor desconocido. Foto compartida por Adrian Michael (Ortsmuseum Zollikon) [Public domain], via Wikimedia Commons
Carl Gustav Jung (1875-1961) fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, fundador de la escuela de psicología analítica. Fue también el primero en hablar de la influencia del “inconsciente colectivo” en nuestros inconscientes individuales. Según él, existen una serie de patrones y creencias inconscientes que todos los miembros de un grupo heredamos sin darnos cuenta:

(Lo inconsciente) tiene, por así decirlo, un componente heredado culturalmente, una matriz mental que da forma a nuestra manera de percibir e interpretar las experiencias que nos ocurren como individuos.
– Torres, Arturo: “Los arquetipos según Carl Gustav Jung”.

De esta forma, Jung explica por qué nuestro contexto cultural condiciona nuestras emociones y patrones de conducta: Nuestro disco duro contiene una serie de arquetipos heredados y comunes para todos.

Entre los arquetipos junguianos encontramos personajes tan jugosos (y conocidos) como el héroe, el embaucador, la sombra, el sabio,…

Es difícil encontrar una lista completa y sencilla de arquetipos junguianos, pero podéis empezar por este artículo que, además, establece paralelismos con la Guerra de las Galaxias, y eso siempre mola.

Cuentos tradicionales

Jessie Wilcox Smith, Little Red Riding Hood
“Caperucita Roja”, ilustración de Jessie Wilcox Smith. Imagen subida por Sofi en flickr (https://www.flickr.com/photos/sofi01/4828277665)

¿Por qué la madrastra siempre es mala? ¿Por qué en los cuentos sobre hermanos siempre gana el más pequeño? ¿Por qué las brujas se disfrazan de mujeres hermosas, y las hadas de abuelas sin dientes? ¿Por qué la princesa siempre duerme o espera en la torre a que la salven? ¿Por qué todos los cuentos terminan con una boda?

Los cuentos tradicionales están construidos sobre arquetipos: El rey, la campesina, el príncipe, la bruja, el hada, el lobo… Todos representan patrones de comportamiento, valores y defectos que están constantemente presentes en nuestro entorno.

Tenemos los cuentos tan por la mano que resulta casi imposible crear personajes que no caigan dentro de alguno de los arquetipos tradicionales. A mi entender, forman la base de nuestro imaginario, e incluso cuando intentamos desviarnos e innovar, recurrimos a ellos primero, para luego poder cambiarlos.

Si nos fijamos, la ficción que consumimos actualmente (películas, series, libros,…) está repleta de personajes que, en el fondo, no distan mucho de los personajes de los cuentos. ¿Sabíais, por ejemplo, que la película Pretty Woman es una combinación del cuento de la Cienicienta, y la historia de Pigmalión?

Es difícil encontrar una lista completa de personajes de cuento, pero si el tema os interesa os recomiendo el libro Morfología del Cuento, de Vladimir Propp. También podéis empezar consultando la descripción de los personajes típicos a partir de la página 8 de este artículo.

Mitos y leyendas

La caída de Ícaro. Obra de Jacob Peter Gowy, óleo sobre lienzo, Museo del Prado. [Dominio público], via Wikimedia Commons
La caída de Ícaro. Obra de Jacob Peter Gowy, óleo sobre lienzo, Museo del Prado. [Dominio público], via Wikimedia Commons
A veces pasa que los arquetipos de los cuentos de hadas se nos quedan cortos. Son demasiado simples, demasiado maniqueos. No hay nada mejor en estas ocasiones que recurrir a los mitos y las leyendas.

Hace un tiempo os hablé del Windigo, que forma parte de la mitología algonquina. Pues bien, el Windigo no es más que un arquetipo más dentro de la rica y variada mitología de estos pueblos.

Como os contaba en esa entrada, los mitos y las leyendas nacieron con el objetivo de ayudarnos a entender el mundo que nos rodea. Todas las civilizaciones del mundo han ido acompañadas por un sistema propio de creencias expresadas en historias sobre dioses, monstruos y humanos. A diferencia de los cuentos tradicionales, los mitos y las leyendas plasman muy bien las contradicciones y complejidades del carácter humano. Sus personajes representan todo aquello que nos caracteriza, nos preocupa, nos da miedo, o nos proporciona placer. Los guapos no siempre son los buenos, y los malos no siempre son tan malos.

Si bien hay muchos arquetipos que aparecen en varias mitologías (el ejemplo más claro son los mitos griegos y romanos, que son prácticamente idénticos), otros son únicos de ciertas culturas o regiones, o por lo menos tienen variaciones significativas. Así pues, os animo a que recorráis los intrincados caminos de las mitologías mundiales en busca de personajes interesantes.

Os propongo un juego: Coged vuestro mito preferido, el que más os haya marcado, y haced un esquema de la historia. Luego reescribidla, adaptada al tiempo presente, con nuestros coches, nuestros smartphones y nuestros sistemas de valores. ¿Qué le habría pasado a Dafne si hubiese tenido a mano un spray pimienta o formara parte de un grupo feminista? ¿No os parece que cualquier mito, bien transformado, es digno de una peli de gran presupuesto?

El Tarot

Tarot de Marsella. [Dominio público] via Wikimedia Commons.
Tarot de Marsella. [Dominio público] via Wikimedia Commons.
Otra buena opción si buscamos personajes con luces y sombras son los arcanos del Tarot. Tanto si creéis en la cartomancia como si no, estaréis de acuerdo con que una baraja que puede usarse para leer las vidas de todas las personas del mundo tiene que ser suficientemente genérica como para adaptarse a todos y, a la vez, suficientemente profunda como para dar material para el análisis.

Los arcanos mayores del tarot son representaciones de los patrones básicos de la conducta humana. Cada carta, cada dibujo, nos habla de una manera de vivir y de estar en el mundo. De las ventajas e inconvenientes de tal actitud. Por este motivo, usar los arcanos mayores del tarot como base para nuestras historias nos ayuda no sólo a la caracterización de nuestros personajes, sino también a decidir qué acciones son apropiadas para cada uno de ellos.

Cuesta encontrar en la red descripciones objetivas de los arcanos mayores, que se centren en explicar la simbología de la carta, y no en lo que nos depara el futuro. Pero como “entradilla” podéis consultar ésta página, que las introduce de forma bastante completa.

Arquetipos en historias modernas

Batman (Adam West) and Robin (Burt Ward).
Batman (Adam West) and Robin (Burt Ward). [Dominio público]. Via Flickr: https://www.flickr.com/photos/jack_hargreaves_shed/16601483654

La razón de que los relatos míticos e imaginativos nunca hayan dejado de representarse a la consciencia humana a pesar del desarrollo de la filosofía y de la ciencia (…) residía en que existe en estos relatos un valor simbólico – no literal – que constituye un alimento indispensable para la cultura.
– Bronstein, Christian: “Superhéroes: Mitología moderna (primera parte: Mitos y viñetas)”. 2012.

Es evidente que cualquier creación sacada de la mente humana es fruto y resultado de nuestras circunstancias. Es lógico, entonces, que las figuras arquetípicas cambien y evolucionen con nosotros. Si empezáis a trabajar con arquetipos, tened por seguro que no estaréis solos: Millones de creadores se basan en ellos.

¿De dónde creéis que salen los superhéroes, si no?

No es plagio, ni falta de imaginación: Es poner en uso nuestros recursos internos. (La fortuna y maestría con que lo hacemos ya es otro tema.)

Os invito a intentar encontrar el arquetipo base de los personajes de las próximas películas que veáis. A partir de ahí podéis re-crearlos según vuestros propios sistemas de creencias y valores.

Como colofón, os dejo este artículo que, a través de la figura del héroe, nos habla de la creciente presencia de arquetipos en la cultura actual. Resulta que el hecho de contar con arquetipos para interpretar el mundo es una necesidad básica de nuestras mentes. Quizás estamos en la época de la lógica, la tecnología y el pragmatismo. Pero todos necesitamos un poco de magia para explicarnos las cosas.

San Mateo y el ángel. Caravaggio [Dominio público], via Wikimedia Commons
San Mateo y el ángel. Caravaggio [Dominio público], via Wikimedia Commons

Fuentes mencionadas

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