Mónstruos caníbales: Cinco maneras de convertirse en Windigo

Cuentan que una figura maligna se esconde en los fríos bosques del norte. Es un ser gigantesco, con la piel cubierta de hielo, una fuerza descomunal y un hambre constante. Es el Windigo.

El Windigo se alimenta de carne humana. Durante el día acecha en el bosque, a la espera de caminantes despistados. Ataca por la espalda y no deja ni los huesos. Por las noches, en cambio, se adentra en las aldeas y comprueba puertas y ventanas. Nunca hay que olvidarse de cerrar bien, porque cualquier pequeño descuido puede significar una invitación para la bestia. A la mañana siguiente, la casa estará vacía. Y el Windigo todavía tendrá hambre.

Pero esto no es lo peor.

Lo más terrorífico de todo es que el Windigo en realidad es un humano que se ha olvidado de serlo. Atrapado en su pecho, el corazón de esa persona que un día fue late cada vez más despacio, y se endurece poco a poco.

Algunos dicen que si se consigue despertar al humano dentro del Windigo antes de que el corazón se convierta en piedra, el proceso puede ser revertido. Pero si se llega tarde, la única solución es atravesarle la cabeza con una lanza y darles muerte a ambos – demonio y humano – al mismo tiempo.

Wendigo. Imagen de Camus Altamirano.
Wendigo. Imagen de Camus Altamirano. Fuente: http://camusaltamirano.deviantart.com/art/Wendigo-376299699

Este ser de pesadilla forma parte de la mitología de las culturas algonquinas, un grupo de pueblos nativos norte-americanos que incluye tribus como los Pequot, los Pies Negros, los Ojibwe, los Cree, los Cheyenne y los Arapaho (entre muchísimos otros). Antes de la llegada de los europeos estas tribus ocupaban básicamente la zona boscosa de lo que ahora es la frontera entre Estados Unidos y Canadá.

Distribución de las lenguas algonquinas
Distribución de las lenguas algonquinas. Imagen de Ish ishwar para Wikipedia: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Algonquian_langs.png

El Windigo representa la pérdida de todo aquello que nos hace humanos (corrijo: de todo lo bueno que nos hace humanos), y aparece en gran número de leyendas. Como muchos de los mitos y cuentos ancestrales, las historias de Windigos sirven para moralizar y para advertir en contra de una serie de peligros. Hay muchas formas de convertirse en Windigo. Algunas pueden observarse en leyendas tradicionales, pero también las hay que han surgido en épocas más modernas. Cada una de estas formas está relacionada con un tipo conducta que resulta dañino, bien para el protagonista, bien para su entorno. En este artículo veremos tres de las formas tradicionales, y dos de las más modernas, en las que una persona llega a convertirse en este ser demoníaco.

Primera: Una persona se convierte en Windigo cuando come carne humana: Parece bastante obvio que comerte a tus congéneres es una conducta dañina, y parece innecesario el hecho de advertir sobre ella, ¿verdad? Bueno, hay que entender que el canibalismo podía ser una práctica no tan descabellada entre los algonquinos: En esa zona los inviernos son duros, extremadamente fríos, largos y oscuros. Era habitual que grupos de cazadores se adentraran en el bosque y que pasaran ahí varios días. Eran habituales los accidentes y las pérdidas de rumbo. No es extraño pensar que si un cazador no volvía a casa, podía significar que los demás se habían dejado llevar por el hambre, el frío y la desesperación y lo habían convertido en una cena de campaña. La sombra del Windigo era, por tanto, una manera de infundir miedo a tales prácticas.

Catlin, George (1835): Plains Ojibwe performing a snowshoe dance (Cazadores Ojibwe haciendo la danza de las raquetas de nieve).
Catlin, George (1835): Plains Ojibwe performing a snowshoe dance (Cazadores Ojibwe haciendo la danza de las raquetas de nieve). Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ojibwa_dance.jpg

Segunda: Una persona se convierte en Windigo cuando es poseída por un Windigo: En algunas leyendas se dice que el Windigo no sólo devora seres humanos, sino que también tiene la capacidad de transformarles. Igual que los vampiros y los zombis, un Windigo puede ampliar la família a base de mordiscos. Ataca a las personas cuando están solas y desprevenidas, cuando se han alejado demasiado del poblado, o durante demasiado tiempo. De esta forma se advierte sobre los peligros del aislamiento y las conductas antisociales. El mensaje en este caso es bien claro: En un entorno tan duro, una persona no puede sobrevivir sola. Alguien que se adentra solo en el bosque, que se aparta o que maltrata a otros miembros de su comunidad, se arriesga a morir en la nieve… o a convertirse en un monstruo caníbal.

Tercera: Una persona puede convertirse en Windigo como castigo por ser avaricioso: Dos de las características principales de estas criaturas es que están constantemente hambrientos, y que crecen cada vez que comen:

“Los Windigos nacieron en invierno y detenían aldeanos y acosaban vagabundos. Permanentemente hambrientos, ansiaban la carne humana, que es la única sustancia de la que se pueden alimentar. La ironía reside en que, al comer carne humana, los Windigos crecían, y su hambre y su ansia crecían en proporción a su nuevo tamaño. Por lo tanto, estaban muriendo de hambre eternamente”
– Johnston, Basil, 1995: The Manitous: The Supernatural World of the Ojibway. Ed. HarperCollins.

Esta ansia permanente e imposible de satisfacer es a la vez la consecuencia y una de las causas para convertirse en un Windigo: “gente que comete pecados (en especial egoísmo, glotonería o canibalismo) son convertidos en Windigo como castigo”.

Invierno en un bosque de Canadá
Invierno en un bosque de Canadá. Foto de hansiline. Fuente: https://pixabay.com/en/banff-canada-snow-winter-white-197405/

Cuarta: Una persona puede convertirse en Windigo por invasor: Canibalismo, conductas antisociales y codicia. Éstos son los tres motivos principales para convertirse en un Windigo. No es sorprendente que cuando llegó el hombre blanco, masacrando pueblos y apropiándose de todo, los nativos vieran en él a la viva imagen del Windigo. Si lo pensamos bien, “el imperialismo y la explotación son formas de canibalismo”. A partir de la colonización el Windigo empezó a combinar sus características tradicionales, basadas en riesgos locales y del día a día, con otros elementos que advertían sobre peligros mucho más grandes, prácticamente invencibles y difícilmente representables:

“Adaptaciones alegóricas explotan las tensiones socio-políticas de contacto entre el imperialismo Europeo y la cultura indígena, y el Windigo se ha convertido en sinónimo de la expansión capitalista occidental y la apropiación cultural”
– Dillon, Grace: “Windigo”. Web de la Universidad de Portland.

Quinta: Una persona puede convertirse en Windigo por venganza: La llegada de los invasores hizo evolucionar al Windigo en dos direcciones distintas. La primera es la que acabamos de ver: la bestia como representación del colonialismo. La segunda es exactamente la opuesta: el Windigo como el Salvador de los Pueblos Americanos, el que ataca los colonizadores y, literalmente, se los come. De esta forma un ser originalmente creado para ser temido es transformado en héroe y guardián del pueblo y la cultura que están en peligro. Un ejemplo de esto puede ser la película “The Last Winter” (2006).

Powell, William Henry (1853): Discovery of the Mississippi by De Soto (El descubrimiento del Misissippi por De Soto).
Powell, William Henry (1853): Discovery of the Mississippi by De Soto (El descubrimiento del Misissippi por De Soto). Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Discovery_of_the_Mississippi.jpg

Es curioso como la entrada en acción de un peligro nuevo y más poderoso dote al “mal conocido” de un halo de grandeza y bondad. La bestia demoníaca se une a sus víctimas en la lucha contra una amenaza mayor que todos ellos y, como consecuencia, recupera ciertas características cuya ausencia había marcado la definición del Windigo en un inicio: compasión, sentido de la justicia, memoria, emotividad… En la literatura nativa americana contemporánea el Windigo a veces aparece como un ser solitario, que vive en el bosque en completa comunión con la naturaleza, y que tiene una sabiduría ancestral que podría solucionar muchos de nuestros problemas. Podéis, por ejemplo, leer el tórrido pasaje sobre Moses Pillager en la novela “Love Medicine”, de Louise Erdrich, donde el supuesto Windigo es en realidad un ser amable, sabio y tremendamente sexy.

Quizás parezca una perversión transformar en héroe el que fue concebido como villano pero ¿no se supone que los mitos y las leyendas tienen que ayudarnos a entender nuestro día a día? Quizás el Windigo, como todos nosotros, simplemente se adaptó a los tiempos que corren.

El Wendigo, rastros en el bosque. Imagen de Sebastian Kupfer.
El Wendigo, rastros en el bosque. Imagen de Sebastian Kupfer. Fuente: http://www.fabulantes.com/2013/07/el-wendigo-algernon-blackwood/

Fuentes:

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2 comentarios en “Mónstruos caníbales: Cinco maneras de convertirse en Windigo

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