Verde que te quiero verde: Reforestación y otros brotes

Se dice que en la edad media una ardilla podía cruzar la península ibérica saltando de árbol en árbol sin tocar nunca el suelo. No sé si esto es cierto o no, pero es innegable que la vegetación de nuestro planeta es ahora muchísimo más escasa que antes de la revolución industrial. La buena noticia es que gracias a varios factores e iniciativas (entre los cuales destacan los proyectos de reforestación), la cubierta vegetal del planeta se está recuperando. Dicen incluso que las nuevas zonas verdes llegan a compensar la deforestación salvaje que todavía está sufriendo el Amazonas. Ésta recuperación sigue siendo insuficiente para absorber todo el CO2 que se produce a diario, pero oye, una buena noticia es una buena noticia.

"Bosque Frondoso", foto de Devitto (cafeinomania)
“Bosque Frondoso”, foto de Devitto (cafeinomania). Fuente: http://fav.me/d1rjk8a

Antes de abrir las botellas de champán, vamos a aclarar una cosa: Existe un lado oscuro de la reforestación. El concepto está tan lleno de connotaciones positivas que cuesta aceptar que tenga peligros, pero hay que seguir unas normas básicas para no mandarlo todo al carajo intentando arreglar el mundo. Si tenéis interés en conocerlas podéis empezar por el artículo “El mito de la reforestación“, que lo explica de una forma muy clarita. Aquí os hago un resumen de esas reglas:

  • Seguir la evolución natural del terreno: No se pueden plantar árboles de entrada y a lo loco. Hay que empezar con plantas pioneras e ir introduciendo especies poco a poco.

    Sucesión progresiva de un proceso de reforestación.
    Sucesión progresiva de un proceso de reforestación. Fuente: http://esceptica.org/2013/02/21/el-mito-de-la-reforestacion/
  • Respetar la biodiversidad: No vale plantar sólo uno o dos tipos de árbol, hay que seleccionar cuanta más variedad mejor.
  • Utilizar especies autóctonas: A veces se usan especies exóticas que crecen muy rápido y muy fácilmente, y terminan convirtiéndose en especies invasoras.
  • Tener en cuenta las alelopatías: Algunas plantas (los eucaliptos, por ejemplo), segregan unas sustancias que evitan que nada más crezca a su alrededor. El resultado de su plantación en masa es algo denominado desierto verde.
  • Hacer un buen seguimiento: Cualquier recién nacido requiere de muchos cuidados. Un bosque también: Un buen plan de reforestación incluye varios años de monitorización de la evolución del bosque.

Así que ya veis, reforestar no es fácil. Una puede ir al bosque a trasplantar el limonero que ya no le cabe en el tiesto, pero si lo que queremos hacer es algo a gran escala necesitaremos conocimientos sobre silvicultura, tendremos que estudiar la zona y su sus características, y luego trazar un plan que seguramente abarcará varios años.

“Una vez degradada, la naturaleza requiere unos cuidados mucho más allá del brote natural, el ser humano necesita de su tecnología para optimizar el regreso de los ecosistemas a algo parecido a su lugar de origen.”
– Fuente: Germán Aranda, El paraíso replantado de Sebastião Salgado.

"Desierto Verde", de Valter Campanato/ABr
“Desierto Verde”, de Valter Campanato/ABr [CC BY 3.0 br (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/br/deed.en) or CC BY 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0)%5D, via Wikimedia Commons
Ahora sí: Vamos a lo bonito. Os presento unos cuantos proyectos que, a mi entender, cumplen las características que una buena reforestación debe tener. Durante la búsqueda he encontrado cientos de proyectos, cosa que da un poco de calorcito de alma. Espero que disfrutéis tanto como yo de esa bonita sensación de volver a tener fe en la humanidad durante un ratito:

Brasil: Instituto Terra

Viveiro do Instituto Terra. Foto Weverson Rocio
Viveiro do Instituto Terra. Foto Weverson Rocio. Fuente: http://www.institutoterra.org/pt_br/ShowNot.php?adfo3;76ad;lkjioerg=MjAy&er67sd23fda=TVE9PQ==#.V6Is4KI2XC8

Si habéis visto el documental La Sal de la Tierra ya conoceréis este proyecto. Es una iniciativa del fotógrafo Sebastião Salgado quien, después de años de fotografiar escenarios de guerra, de máxima explotación y de sufrimiento sin límites, sufrió una profunda crisis de desesperanza.

Lo que le ha servido de terapia ha sido una obra de dimensiones titánicas. Se retiró a la finca de sus padres, que en ese entonces era un secarral maltratado por las actividades ganaderas, y empezó junto a su mujer un proyecto de recuperación de la zona. Plantaron más de dos millones de árboles. El resultado, más de 10 años después, es que el ecosistema está prácticamente completo: Ahora es una selva tropical. Se ha recuperado la vegetación, y con ella han vuelto los animales. Incluso los cursos de agua han empezado a fluir de nuevo de forma natural: las cadenas tróficas están completas y los ciclos vitales funcionan. Y no solo eso: el proyecto de Salgado genera casi un centenar de empleos estables y ha culminado en la fundación de una escuela técnica en recuperación ambiental.

Países subsaharianos: El Gran Muro Verde

Sahara Satellite Hires, foto de la NASA
Sahara Satellite Hires, foto de la NASA (Cropped from Image:Africa satellite plane.jpg.) [Public domain], via Wikimedia Commons
Se calcula que el 40% del suelo de África está desertificado o dañado. Esto no sólo afecta al medio ambiente. En las zonas rurales, donde las familias dependen de la tierra para sobrevivir, la desertificación provoca desempleo, inestabilidad social y migraciones forzadas.

El llamado Great Green Wall es un proyecto impulsado por 11 países localizados en la frontera sur del desierto del Sáhara: Burkina Faso, Chad, Djibouti, Eritrea, Mali, Mauritania, Niger, Nigeria, Senegal y Sudán. El objetivo principal es conseguir un cinturón verde de 15 km de ancho que ayude a frenar la degradación de la zona del Sahel. Pero el proyecto va mucho más allá. Dada la estrecha relación que hay entre la calidad de vida y la calidad del medio ambiente, el proyecto pretende ser un impulsador social, aportando empleo, seguridad y sensación de pertenencia y responsabilidad a las comunidades:

“Una gestión sostenible de la tierra proporcionará trabajo y dinero a la gente, podrán quedarse en sus comunidades y conseguirán prosperar en este clima tan duro”
– Elvis Paul Tangam, comisionado de la Unión Africana para la Great Green Wall Initiative.
Fuente: Helen Palmer, “Africa’s Great Green Wall is making progress on two fronts

Por este motivo el programa no sólo se dedica a reforestar, también abarca cosas como programas de educación ambiental, la creación de empleos estables relacionados con el Gran Cinturón, y la creación de una plataforma de intercambio de conocimientos entre los países y las personas participantes.

La evolución del gran cinturón verde es lenta. Empezó el 2004 y se estima que se tardará por lo menos una generación más en empezar a dar resultados concluyentes. Pero hay zonas en las que ya está llegando la fauna, y lo que es más importante, hay comunidades que han adoptado la iniciativa como un objetivo propio y común, por lo que su implementación queda garantizada.

España: (fo)Restinpeace

(fo)restinpeace
Fuente: http://www.vccp.es/campaign/forest-in-peace/

Este no es un proyecto de reforestación, pero me ha llamado tanto la atención que he decidido incluirlo en esta lista.

Como muchos sabéis, la Ley de Montes Española permite construir en terreno forestal incendiado. No hay que ser muy avispado para ver qué beneficios pueden sacar según qué personas de este “permiso”, y qué efectos devastadores puede tener (y ya tiene) sobre el medio ambiente. Incluso si hablamos sólo de incendios fortuitos provocados por causas naturales, ésta ley no da ninguna opción ni tiempo al terreno para que se recupere. Por otro lado,  esta misma ley prohíbe edificar en zonas calificadas como cementerios.

¿Veis el truco, no?

La Asociación Nacional de Bomberos Forestales lo ha visto clarito, y ha puesto en marcha una iniciativa para que la ciudadanía solicite a sus alcaldes la creación de cementerios en las tierras quemadas. De esta forma, éstas quedarían protegidas de cualquier intento especulador y podrían recuperar el equilibrio a su ritmo. Si os interesa el asunto, podéis bajaros el formulario de solicitud aquí.

Estados Unidos: Programa de secuestro de carbono de los Nez Percé

Nez Perce Tramway, before and after
Nez Perce Tramway, before and after. Fuente: Northern Arizona University, a través de http://www.terrihansen.com/tribal-nations-climate-adaptation/

Estados Unidos participa en el sistema de Reducciones Certificadas de Emisiones de Gases Efecto Invernadero. Este sistema, que forma parte del Protocolo de Kyoto, se rige por bonos de carbono y considera el derecho a emitir CO2 como un bien canjeable y con un precio establecido en el mercado. Por ponerlo fácil y corto: un país, una empresa o un colectivo puede “comprar” bonos de carbono si necesitan emitir más CO2 del que tienen permitido, o bien “venderlos” si consiguen reducir sus emisiones más de lo comprometido.

A finales de los años 90, la reserva india de los Nez Percé, en Idaho, empezó a llevar a cabo un plan de sostenibilidad ambiental que yo llamaría “circular”. La tribu empezó vendiendo los bonos de carbono que pudieron reclamar gracias a la tarea de secuestro de CO2 que hacen sus bosques. Los beneficios producidos por los bonos se re-invirtieron en la compra de tierras degradadas o secas, y a reforestarlas (y forestarlas, que no es exactamente lo mismo). Así, aumentan la superficie verde de la reserva, y pueden volver a vender más bonos de carbono, que a su vez re-invierten en la compra y mantenimiento de nuevos terrenos… etc, etc.

Los beneficios de este programa que ya lleva en funcionamiento más de 20 años no son sólo medioambientales. Igual que el proyecto del Gran Cinturón Verde africano, éste proyecto ha traído empleo estable y mejoras sociales a la reserva, y además les está permitiendo recuperar tierras tradicionalmente tribales.

Japón: La agricultura natural de Masanobu Fukuoka

Masanobu Fukuoka, foto de naturalfarming.org
Masanobu Fukuoka, foto de naturalfarming.org (http://naturalfarming.org/node/9) [CC BY-SA 2.5 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5)%5D, via Wikimedia Commons
El señor Masanobu Fukuoka se hizo bastante famoso gracias a su libro “La revolución de una brizna de paja”. Se le considera el padre de la permacultura, y está en esta lista porque, aunque lo suyo no es la reforestación exactamente, su tarea ha conseguido reverdecer y re-alimentar muchos terrenos de cultivo – con la consecuencia de hacer innecesaria la deforestación  para conseguir más tierras para la agricultura.

Su sistema es sencillo y complicado a la vez. Se basa en el  no-hacer: Dejar que la tierra vaya a su ritmo y recolectar lo que da ella sola… con ciertas ayuditas:

“La esencia del método de Fukuoka es reproducir las condiciones naturales tan fielmente como sea posible de modo que el suelo se enriquece progresivamente y la calidad de los alimentos cultivados aumenta sin ningún esfuerzo añadido.”
– Fuente: “El método de agricultura natural de Masanobu Fukuoka

No-hacer significa no arar, no abonar, no podar, no desherbar, no desparasitar. El truco consiste en mezclar los tipos de cultivos para que la tierra no pare de dar, pero no se agote: plantar semillas que germinan en distintas épocas, y de plantas que consumen y liberan nutrientes distintos. De este modo, unas plantas se alimentan a otras y a la vez enriquecen el suelo. Es decir, que el secreto de la agricultura natural es convertir el huerto en un ecosistema en el que nosotros, los humanos, participamos lo menos posible, y siempre para dar “empujoncitos”, y no para forzar.

Así dicho, parece fácil. Parece ser que no lo es tanto, ya que para dar con la combinación perfecta para cada tipo de suelo y de clima se requieren profundos conocimientos sobre cultivos, composición del suelo, interacciones entre plantas… Aún así, el intento vale la pena, porque éste sistema ha dado resultados en todo tipo de suelos. Para más información podéis leer su libro (menos famoso) “Sembrando en el desierto”.

Bosque, foto de Pedro 1267
By Pedro1267 (Own work) [GFDL or CC BY-SA 4.0-3.0-2.5-2.0-1.0], via Wikimedia Commons

Fuentes (a parte de las ya mencionadas) y otros proyectos:

Sobre el Instituto Terra:

Sobre el Gran Muro Verde:

Sobre (fo)Rest in Peace:

Sobre el programa de secuestro de carbono de los Nez Percé:

Sobre Masanobu Fukuoka:

Otros proyectos interesantes:

Variaditos:

Nota sobre las imágenes:

Aunque siempre pongo mucho cuidado en usar imágenes con licencias libres, algunas fotos de esta entrada han sido usadas sin permiso expreso del propietario. Es difícil encontrar imágenes libres sobre alguno de los proyectos presentados. Si en algún momento alguno de sus autores quisiera reclamarla, por favor, que se ponga en contacto conmigo y retiraré la imagen ipso-facto.

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