La parálisis del sueño

Estás en la cama. Suena el despertador y lo odias. Estás cansada y quieres dormir más. Pero es martes y hay que ganarse el pan, así que te mentalizas y recorres las conexiones neuronales que requiere eso de levantarse. Sin embargo, tu cuerpo no se mueve. Tu cerebro está dando las órdenes, pero nadie le hace caso.  Así que te quedas ahí, más despierto que nunca, usando todo tu poder mental y todas tus fuerzas para hacer algo: Mover un dedo, hacer un sonido, lo que sea,… Pero nada. Eres un muñeco de trapo, aunque por dentro tus músculos estén intentando moverse todos a la vez. Entras en pánico, intentas gritar, te falta el aire y notas una presión en el pecho. Por fuera, en cambio, sigues siendo la viva imagen de la placidez.

¿Da miedito, verdad?

Pues resulta que esta escena tan horripilante nos puede pasar a cualquiera de nosotros, cualquier día de estos. Se llama parálisis del sueño, y a pesar de lo terrible y excepcional que parece, es algo bastante común.

"I'll be your worst nightmare", de vanessa cornacchia
“I’ll be your worst nightmare”, de vanessa cornacchia (https://www.flickr.com/photos/sciain/1812919259/)

¿Qué es la parálisis del sueño?

Mientras dormimos, pasamos por varias fases, que se van alternando entre ellas. La que nos interesa aquí es la denominada fase MOR, más conocida como REM por sus siglas en inglés (Rapid Eye Movement). Es durante esta fase que normalmente se desarrollan los sueños, y también es durante esta fase que nuestro cuerpo queda paralizado (excepto por los ojos y los dedos). Ésta parálisis se llama atonía muscular, y es un mecanismo de seguridad: Evita que “escenifiquemos” los sueños, cosa que podría llegar a tener consecuencias fatales (¿alguna vez has soñado que vuelas?… menos mal que el cuerpo no te funciona, ¿eh?).

El problema viene cuando nos despertamos durante de la fase REM, o cuando ésta se inmiscuye en otras fases del sueño. En estos casos puede pasar que parte de nuestro cerebro esté totalmente despierto, y por lo tanto nos sintamos plenamente conscientes, mientras que otra parte, mas lentita, siga todavía profundamente dormida. La atonía muscular, entonces, nos acompaña durante un rato y hace que no nos podamos mover, pese a estar despiertos.

"Gulliver and the Liliputans", de Donaldson Brothers
“Gulliver and the Liliputans”, de Donaldson Brothers, Five Points, N.Y. [Public domain], via Wikimedia Commons
Para hacer la experiencia más divertida, la parálisis del sueño puede venir acompañada de problemas respiratorios, taquicardia, e incluso alucinaciones visuales, auditivas y táctiles. Es muy común sentir como si algo o alguien te presionara el pecho o pesara sobre ti. También suele ir acompañada de miedo, e incluso pánico, ya que la amígdala (la parte del cerebro encargada de percibir el peligro) se activa ante una situación tan poco habitual, y se excita todavía más al ver que no podemos huir.

Todo esto es debido a que durante los momentos de parálisis no estamos todavía del todo despiertos. El inconsciente, dueño del mundo onírico, todavía campa a sus anchas por nuestra mente, y el consciente todavía no está suficientemente despierto como para pararle los pies. Y así sucede que todas estas escenas de pesadilla son percibidas como reales:

La sensación de miedo y las alucinaciones eventuales son provocadas por el estado de conciencia intermediario del cerebro que busca una explicación a la parálisis.

Fuente: “Parálisis del sueño: causas, síntomas y tratamiento

 Causas y efectos de la parálisis del sueño

Si buscáis en Internet, la encontraréis relacionada con cosas tan chungas como trastornos bipolares, trastornos de ansiedad, narcolepsia y depresión.

Que no cunda el pánico.

La parálisis del sueño es en realidad algo bastante común y que no tiene ningún efecto dañino, más que el susto que te llevas. El psicólogo Adrián Triglia asegura que “un 60% de la población podría llegar a pasar por una parálisis del sueño” en algún momento de su vida (es decir, que los raritos sois vosotros, los que nunca lo habéis vivido). Los desencadenantes pueden ser sucesos tan habituales como un despertar repentino en medio de la fase REM o un exceso de cansancio. Si no ocurre a menudo y no va acompañado de otros síntomas, dicen que no hay que preocuparse.

Eso sí, si estás leyendo este post y estás pensando que ésto es exactamente lo que te pasa cada tantos días o semanas, casi mejor que vayas al médico. Por preguntar que no quede.

Mitos y leyendas

"The Nightmare", de Henry Fuseli
By Henry Fuseli – wartburg.eduimage, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1170857

Evidentemente, un fenómeno tan desconcertante y aterrador como éste merece una explicación, y la humanidad la ha buscado. Es curioso (o quizás no) que todas las leyendas y criaturas que he encontrado tienen algo parecido. Si os digo que en México dicen que “se te sube el muerto” para referirse a la  parálisis del sueño, no hace falta que os cuente mucho más.

En general, el folklore explica este suceso con visitantes del otro mundo que se te sientan encima mientras duermes. Hay súcubos, demonios, brujas, mujeres malditas, parientes muertos, espíritus con cuentas pendientes, y todo tipo de seres oscuros. En éste artículo de Wikipedia hay una extensa lista de Night Hags (algo así como criaturas de la noche), seres que se meten en tu habitación y te usan de colchón, te observan, te tocan, te arrastran fuera de la cama e incluso te sorben el espíritu mientras tú no puedes moverte.

Quiero destacar, porque pese a la cercanía yo no la conocía, a la “Pesanta“, que es la que nos toca en tierras catalanas. A diferencia de casi todas las otras, ésta no tiene figura humana. Es más bien un perro enorme con garras de acero que se te tumba encima. Tiene las patas agujereadas, de tal modo que puede tocar, pero no puede coger ni llevarse nada del mundo despierto. Es decir, que es inofensiva. Pues mira, después de leer sobre demonios y monstruos, que a mí me toque un perrito me parece casi adorable.

¿Cómo salir de la parálisis del sueño?

En éste wiki hay una lista detallada de cosas que se pueden hacer para salir de la parálisis. Básicamente se trata de relajarse, respirar hondo e ir probando de moverse de a poquito y sin prisas: Un dedo, la lengua, los párpados… Ya lo dicen en Letonia, según este post: Si consigues mover un dedo del pie, habrás vencido al Lietuvēns (que es como llaman ahí al que se te sienta encima mientras duermes).

Si queréis que os cuente un secreto, a parte de respirar hondo a mí me fue muy bien tararear mentalmente la mítica canción de Mecano, “Hoy no me puedo levantar“. La situación se volvió cómica de inmediato y los visitantes no tuvieron más remedio que irse por donde habían venido.

"Le Cauchemar", de Eugène Thivier
“Le Cauchemar”, by Eugène Thivier [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) or Public domain], via Wikimedia Commons

Fuentes:

Recomendaciones:

  • En el libro “The Woman Warrior“, de Maxine Hong Kingston, aparece la historia de una muchacha que se enfrenta a un sitting ghost (literalmente: un “fantasma sentado”).
  • Una peli que no pienso ver (porque da demasiado miedo): The nightmare (2015), un documental sobre la parálisis del sueño y todas sus terroríficas vertientes.
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